Día 1 – Varsovia: Centrum, Ciudad Vieja y Ciudad Nueva

Amanece despejado en Varsovia, así que aprovecho para subir a la planta 30 del Palacio de la Cultura y las Ciencias, un mazacote soviético de los años 50 que puede divisarse desde casi toda la ciudad.

Y también observar toda la ciudad desde él…

Aunque lo más cómodo es ir a la ciudad vieja en transporte público, desde aquí se hace andando en un agradable paseo de solo veinte minutos a través de la famosa y hermosa calle Nowy Swiat


Y por fin una de las plazas más bellas de Europa, con el Castillo Real y la columna del rey Segismundo III  

Prácticamente todo el casco viejo de Varsovia fue arrasado tras la II Guerra Mundial, así que los bellos edificios que encontramos son realmente reconstrucciones que en su mayoría no fueron finalizados hasta 1984. El Castillo es uno de esos lugares, y también una visita ineludible

  

Continúa el trayecto hacia la muralla o Barbacana, y doy con la Rynek, es decir, la Plaza del Mercado de la ciudad nueva, presidida en el centro por el símbolo de la ciudad: la sirena.  

Muy cerca de los dos últimos lugares se encuentra la casa-museo de Marie Curie. Es fácil averiguar cuál es Saliendo un poco del casco viejo llego a una plaza donde se encuentra un importante monumento dedicado a los insurgentes de Varsovia. Se trata de una serie de esculturas en bronce de hombres saliendo de bocas de alcantarillas y huyendo de incendios. Aquí fue donde el canciller alemán Herzog pidió perdón oficialmente a Polonia en nombre de su pueblo.  
Un poco más en las afueras hay dos memoriales importantes: el de los asesinados por responsables de países del Este y el de la liberación del pueblo judío, que cuenta además con museo propio. Su visita puede durar un par de horas, así que si vas justo de tiempo tampoco es indispensable.

De vuelta a la ciudad vieja, llego a la Iglesia de Santa Ana, probablemente la más bella de todas las del centro de Varsovia. A su lado una torre desde las que puedes obtener unas vistas maravillosas de la ciudad

 

Y después de tan largo recorrido merezco un premio, ¿verdad?

Cae la noche, son casi las diez, hora del espectáculo especial por el 60 Aniversario del Palacio de la Cultura. Música y ventanales haciendo juegos de luz al estilo retro de los años 80.

 Y para cerrar el día, el «momento pierogi», al estilo ruso o con espinacas y queso. Buenísimos, adictivos y baratos 🙂

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